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viernes, 19 de agosto de 2011

LOS DOCE JÓVENES QUE HAN COMIDO CON BENEDICTO XVI DESTACAN QUE "EL PAPA PREFIERE ESCUCHAR A HABLAR"










«Para nosotros ha sido un regalo», aseguran los afortunados que han compartido mesa y mantel con Su Santidad en la Nunciatura, entre ellos los españoles Gonzalo y Aurora


El Papa ha almorzado hoy con doce jóvenes representantes de los cinco continentes, dos de ellos españoles, después de una intensa mañana en la que Benedicto XVI se ha reunido con Sus Majestades los Reyes de España en el Palacio de la Zarzuela, y con jóvenes religiosas y profesores universitarios en El Escorial.


Un grupo de niños de la Guardia Suiza se encontraba a las puertas de la Nunciatura donde, al igual que a lo largo de todo el jueves -primer día de estancia del Papa en Madrid- se produjo un goteo constante de peregrinos y diferentes actuaciones para amenizar la estancia del Pontífice, como la de un grupo de rap. Benedicto XVI ha querido mantener esta tradición -que se ha producido en anteriores Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)- de almorzar con un grupo reducido de jóvenes, con el objetivo de hablar con ellos de «tú a tú». Benedicto XVI y los chicos almorzaron potaje de verduras y legumbres, urta a la roteña y un postre de helado con flan, regado con agua y vino. El grupo hostelero encabezado por el sacerdote Don Luis de Lezama, párroco de Montecarmelo, ha sido el encargado de preparar el menú de este almuerzo.


 
El almuerzo se ha producido en el Salón de los Embajadores de la Nunciatura Apostólica de Madrid, y se ha prolongado entre una hora y hora y media. Los jóvenes elegidos para comer con el Pontífice son Sylvie Kambau Mujinga, de 29 años y procedente de R.D. Congo; Aloys Sibomana, de 28 años y de Ruanda; Michelle Louise Hatfield, de 22 años y Estados Unidos; Juan Carlos Piedra Calderón, de 33 años y Ecuador; Ya-Chen (Paola) Chuang, de 25 años y de Taiwan; Gia Hoang (Paul) Nguyen, de 27 años y de Vietnam; Eva Jánosíková, de 28 años y de Eslovaquia; Olivier Richard, de 25 años y de Francia; Claire Brown, de 23 años y de Australia; y Martin Thomas Leung-Wai, de 25 años y de Nueva Zelanda.


Los españoles, «nerviosos»

Los dos españoles seleccionados por sorteo entre los voluntarios por la JMJ para comer con el Papa son Gonzalo Cánovas del Castillo, de 28 años, y Aurora María Almagro. Ambos han confesado antes sentirse «nerviosos» ante el encuentro con Benedicto XVI y con «una gran responsabilidad» ante la idea de representar a la juventud española.


La comida fue «muy familiar», tal y como han comentado los jóvenes. «El Papa se ha interesado mucho por nuestras preocupaciones e inquietudes. De hecho, le ha interesado más escuchar que hablar», ha asegurado Aurora. «Ha salido el tema de lo difícil que es ser católico en esta época, en nuestros diferentes lugares de origen». A la joven murciana le ha llamado la atención que Benedicto XVI se acordara de su lugar de origen. «El Papa ha dicho que estuvo de visita allí cuando era cardenal». Gonzalo, quien está afectado de espina trífida, ha relatado emocionado cómo Su Santidad le «apretó muy fuerte la mano», a pesar de «tener un aspecto muy cansado». Gonzalo, natural de Málaga y residente en Madrid, le ha regalado al Papa un crucifijo que todos los miembros de su familia poseen: «Para decirle que es como si fuera un miembro de mi familia», ha explicado.

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