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miércoles, 10 de octubre de 2012

INMINENTE APERTURA DEL "AÑO DE LA FE"

















"Para dar renovado impulso a la misión de toda la Iglesia de conducir a los hombres fuera del desierto en el que a menudo se encuentran hacia el lugar de la vida, la amistad con Cristo que nos da su vida en plenitud", cardenales, obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, laicos y peregrinos se darán cita este 11 de octubre en el Corazón de la Iglesia Universal, la Plaza de San Pedro, para acompañar a Benedicto XVI en la Celebración Eucarística con la que abrirá el Año de la Fe. 

El 16 de octubre de 2011 en la clausura de los trabajos del Primer Encuentro internacional de los Nuevos Evangelizadores, organizado por el Pontificio Consejo para la promoción de la nueva evangelización -el dicasterio instituido en septiembre de 2010 mediante la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio: Ubicumque et Semper, y cuyo presidente es Mons. Salvatore Rino Fisichella; el Sucesor de Pedro, al final de su homilía hacía el feliz anuncio: “Quisiera anunciar en esta Celebración eucarística que he decidido declarar un 'Año de la fe' que ilustraré con una especial Carta apostólica. Este 'Año de la fe' empezará el 11 de octubre del 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre del 2013, Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con alegría al hombre de nuestro tiempo”. 

Desde la promulgación de la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio: “Porta fidei”, “Puerta de la fe” que lleva la fecha del 11 de octubre de 2011 -en el séptimo año de pontificado de Benedicto XVI- ha transcurrido un año. Con la mirada puesta sobre la gran tarea de la Iglesia de anunciar a Cristo, camino, verdad y vida, llegamos a la feliz apertura del Año de la Fe con un renovado espíritu, haciendo tesoro del Concilio Ecuménico Vaticano II, cuyo cincuenta aniversario de apertura de trabajos se celebra en esta misma fecha. 

En resumen, es voluntad del Santo Padre la de convocar a la Iglesia Universal para que esta celebración que en definitiva está a las puertas suscite en los creyentes la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza, pero también para intensificar la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la Eucaristía, que es "la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza". 

El próximo jueves acompañaremos al Santo Padre, y nos sumaremos a las intenciones que elevará desde el atrio de la basílica vaticana. En todo el mundo, y unidos a la Oración que surja desde el corazón mismo de la Santa Madre Iglesia, católicos, nos encontraremos para pedir al Señor de la Misericordia y a María Santísima, Estrella de las Misiones, por los buenos frutos en este arduo recorrido que nos disponemos a emprender, pero también para pedir por quien mirando hacia delante y conduciendo el timón de la Barca de Pedro en el tiempo y el espacio de la Iglesia de hoy, nos anticipa. (Patricia L. Jáuregui Romero – RV)


                                                           LA CRUZ

                                                        LA IGLESIA

                                                    LA EUCARISTÍA

                                                                          JESUCRISTO








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