lunes, 17 de junio de 2013

INTERESANTE VÍDEO DEL ENCUENTRO ENTRE EL PAPA FRANCISCO Y EL PRESIDENTE DE VENEZUELA



Esta mañana, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia, en el Palacio Apostólico Vaticano, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, quien posteriormente mantuvo un encuentro con el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados. Un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede señala que: «las conversaciones, que se celebraron en un clima de cordialidad, se detuvieron sobre la situación social y política del país, después del reciente fallecimiento del presidente Hugo Chávez Frías, así como sobre algunos problemas de actualidad, como la pobreza y la lucha contra la criminalidad y el tráfico de drogas. 

Luego, se hizo referencia a la presencia histórica de la Iglesia católica en Venezuela y a su contribución decisiva en los ámbitos de la caridad, de la asistencia sanitaria y de la educación, coincidiendo en la necesidad de un diálogo sincero y constante entre la Conferencia Episcopal y el Estado, por el desarrollo de toda la nación. Sin olvidar la situación regional, con especial referencia al proceso de paz en Colombia».





RV

ÚLTIMAS NOTICIAS SOBRE LA IGLESIA

sábado, 1 de junio de 2013

SOLEMNIDAD CORPUS CHRISTI 2013 EN BARCELONA

















Domingo 2 de junio: Solemnidad del Corpus Christi. Es el día de la Caridad. 

De las 8:30 a las 13:00 h - Exposición del Santísimo en la capilla del Santo Cristo de Lepanto 

09:00; 10:30; 12:00 y 13:00 h - Eucaristía 

10:00 h - Canto de Laudes al Coro de la Catedral 

18:30 h - Eucaristía presidida del Cardenal Arzobispo Dr.. Lluís Martínez Sistach el Pla de la Seu y la Avenida de la Catedral 

A continuación, procesión con el Santísimo Sacramento por las calles Plaza Nueva, Arcos, Portal del Ángel, Condal, Vía Layetana, Joaquín Pou y Avenida de la Catedral, que terminará con la Bendición y la reserva.

L'Ou com Balla (instalado en la fuente del claustro de la Catedral) - Tradición popular 

Esta curiosa tradición es cien por cien barcelonesa y tiene lugar el día de Corpus. Tal y como indica su nombre, consiste en hacer “bailar” un huevo colocado en los surtidores de las fuentes situadas en claustros, patios o jardines. Las fuentes se decoran con flores y frutas. El día de Corpus Christi es una fiesta católica que está dedicada a la conmemoración de la institución de la Eucaristía. En Barcelona existen varios rincones en los que disfrutar de la tradición de “L’Ou com balla”. Algunos son la catedral de Barcelona, la parroquia de Santa Anna (Rivadeneyra, 3), la Casa de l'Ardiaca (Santa Llúcia, 1) o la parroquia de la Puríssima Concepció (Aragó, 299). 

jueves, 30 de mayo de 2013

HOMILÍA COMPLETA DEL PAPA FRANCISCO EN LA SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI



Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo 

Queridos hermanos y hermanas: 

En el Evangelio que hemos escuchado hay una expresión de Jesús que me sorprende siempre: “Denles ustedes de comer” (Lc 9,13). Partiendo de esta frase, me dejo guiar por tres palabras: seguimiento, comunión, compartir. 

1.- Ante todo: ¿quiénes son aquellos a los que dar de comer? La respuesta la encontramos al inicio del pasaje evangélico: es la muchedumbre, la multitud. Jesús está en medio a la gente, la recibe, le habla, la sana, le muestra la misericordia de Dios; en medio a ella elige a los Doce Apóstoles para permanecer con Él y sumergirse como Él en las situaciones concretas del mundo. Y la gente lo sigue, lo escucha, porque Jesús habla y actúa de una manera nueva, con la autoridad de quien es auténtico y coherente, de quien habla y actúa con verdad, de quien dona la esperanza que viene de Dios, de quien es revelación del Rostro de un Dios que es amor. Y la gente, con gozo, bendice al Señor. 

Esta tarde nosotros somos la multitud del Evangelio, también nosotros intentamos seguir a Jesús para escucharlo, para entrar en comunión con Él en la Eucaristía, para acompañarlo y para que nos acompañe. Preguntémonos: ¿cómo sigo a Jesús? Jesús habla en silencio en el Misterio de la Eucaristía y cada vez nos recuerda que seguirlo quiere decir salir de nosotros mismos y hacer de nuestra vida no una posesión nuestra, sino un don a Él y a los demás. 

2.- Demos un paso adelante: ¿de dónde nace la invitación que Jesús hace a los discípulos de saciar ellos mismos el hambre de la multitud? Nace de dos elementos: sobre todo de la multitud que, siguiendo a Jesús, se encuentra en un lugar solitario, lejos de los lugares habitados, mientras cae la tarde, y luego por la preocupación de los discípulos que piden a Jesús despedir a la gente para que vaya a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida (cfr. Lc 9, 12). Frente a la necesidad de la multitud, ésta es la solución de los apóstoles: que cada uno piense en sí mismo: ¡despedir a la gente! ¡Cuántas veces nosotros cristianos tenemos esta tentación! No nos hacemos cargo de la necesidad de los otros, despidiéndolos con un piadoso: “¡Que Dios te ayude!”. Pero la solución de Jesús va hacia otra dirección, una dirección que sorprende a los discípulos: “denles ustedes de comer”. Pero ¿cómo es posible que seamos nosotros los que demos de comer a una multitud? “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”. Pero Jesús no se desanima: pide a los discípulos hacer sentar a la gente en comunidades de cincuenta personas, eleva su mirada hacia el cielo, pronuncia la bendición parte los panes y los da a los discípulos para que los distribuyan. Es un momento de profunda comunión: la multitud alimentada con la palabra del Señor, es ahora nutrida con su pan de vida. Y todos se saciaron, escribe el Evangelista. 

Esta tarde también nosotros estamos en torno a la mesa del Señor, a la mesa del Sacrificio eucarístico, en el que Él nos dona su cuerpo una vez más, hace presente el único sacrificio de la Cruz. Es en la escucha de su Palabra, en el nutrirse de su Cuerpo y de su Sangre, que Él nos hace pasar del ser multitud a ser comunidad, del anonimato a la comunión. La Eucaristía es el Sacramento de la comunión, que nos hace salir del individualismo para vivir juntos el seguimiento, la fe en Él. Entonces tendremos todos que preguntarnos ante el Señor: ¿cómo vivo la Eucaristía? ¿La vivo en forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con tantos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas? 

3.- Un último elemento: ¿de dónde nace la multiplicación de los panes? La respuesta se encuentra en la invitación de Jesús a los discípulos “Denles ustedes”, “dar”, compartir. ¿Qué cosa comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son justamente esos panes y esos peces que en las manos del Señor sacian el hambre de toda la gente. Y son justamente los discípulos desorientados ante la incapacidad de sus posibilidades, ante la pobreza de lo que pueden ofrecer, los que hacen sentar a la muchedumbre y distribuyen - confiándose en la palabra de Jesús - los panes y los peces que sacian el hambre de la multitud. Y esto nos indica que en la Iglesia pero también en la sociedad existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: “solidaridad”, o sea saber `poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: ¡una palabra mal vista por el espíritu mundano! 

Esta tarde, una vez más, el Señor distribuye para nosotros el pan que es su cuerpo, se hace don. Y también nosotros experimentamos la “solidaridad de Dios” con el hombre, una solidaridad que no se acaba jamás, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte. También esta tarde Jesús se dona a nosotros en la Eucaristía, comparte nuestro mismo camino, es más se hace alimento, el verdadero alimento que sostiene nuestra vida en los momentos en los que el camino se hace duro, los obstáculos frenan nuestros pasos. Y en la Eucaristía el Señor nos hace recorrer su camino, aquel del servicio, del compartir, del donarse, y lo poco que tenemos, lo poco que somos, si es compartido, se convierte en riqueza, porque es la potencia de Dios, que es la potencia del amor que desciende sobre nuestra pobreza para transformarla. 

Esta tarde entonces preguntémonos, adorando a Cristo presente realmente en la Eucaristía: ¿me dejo transformar por Él? ¿Dejo que el Señor que se dona a mí, me guíe para salir cada vez más de mi pequeño espacio y no tener miedo de donar, de compartir, de amarlo a Él y a los demás? 

Seguimiento, comunión, compartir. Oremos para que la participación a la Eucaristía nos provoque siempre: a seguir al Señor cada día, a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo aquello que somos. Entonces nuestra existencia será verdaderamente fecunda. Amen.(MFB - RV)



















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viernes, 10 de mayo de 2013

EL MISTERIO DEL CRISTO RESUCITADO DE MEDJUGORJE















Estamos hablando de la gran escultura en bronce que hay en Medjugorje, del Cristo Resucitado. Realizada por el escultor esloveno Andrija Ajdič en 1998. De la rodilla derecha de esta escultura, hace ya algunos años, sale continuamente un líquido parecido a una lágrima, que ni se hiela ni se evapora. A cualquier hora del día o de la noche se puede ver a muchos peregrinos que pasan sus pañuelos por la rodilla de la imponente estatua con la intención de empaparlos en esa lágrima. 

Es una tímida aunque constante gota de agua que la recogen para llevarla a los enfermos. A nivel científico este fenómeno ha sido analizado por el profesor Giulio Fanti, profesor de Mediciones mecánicas y térmicas en la Universidad de Padua, el cual afirma que “es lícito pensar que el goteo sea fruto de la condensación relacionada con la renovación del aire. Pero el fenómeno presenta claramente, además, otros elementos especialmente singulares, como por ejemplo, el hecho de que la estatua vierta un litro de agua al día, 33 veces mayor a lo que sería necesario si estuviéramos hablando de una condensación normal. Es un hecho Inexplicable. Asimismo, se ha observado que algunas gotas de este líquido, si las dejamos secar en un recipiente, presentan una cristalización particular, siendo diferente a la que se obtiene del agua normal”.









jueves, 9 de mayo de 2013

IMPRESIONANTE VÍDEO DE UN NIÑO COLOMBIANO DE 3 AÑOS QUE JUEGA "CELEBRANDO MISA"



Se llama Samuel Jaramillo, tiene solo 3 años de edad, y en lugar de imitar a algún personaje de ficción, su juego favorito es "celebrar Misa" vestido de sacerdote con los ornamentos litúrgicos que pidió de regalo por Navidad. 

El pequeño, huérfano de padre y madre, vive con su abuela y una tía en el barrio Belén, Medellín (Colombia), y su inocente juego cotidiano causa furor en las redes sociales, donde más de un millón de personas han visto las conmovedoras imágenes. 

Según explicaron sus familiares a la prensa, en la última Navidad, Samuel no pidió juguetes, como la mayoría de niños de su edad, sino ropa "como la de un sacerdote" y los instrumentos para "celebrar" la Misa. 

El niño sorprende por recitar la Misa de memoria con pausas, entonación y gestos de un experimentado sacerdote. 

El sacerdote colombiano Daniel Monsalve, en una reflexión publicada en el diario El Colombiano, destacó "la pasión por lo que dice y la ternura que inspira" Samuel en los videos. 

"Ante un mundo cambiante y ajeno, en ocasiones, al asunto religioso, este niño se presenta como un testimonio de amor hacia Dios y fascinación por las celebraciones sagradas, seguramente infundido por quienes cuidan de él y del sacerdote de su parroquia", escribió. 

El presbítero aseguró que casos como el de Samuel "no solo deberían despertar el fervor religioso sino también servir como ejemplo para la promoción de vocaciones sacerdotales y religiosas, apoyadas siempre por el estímulo de las parroquias, seminarios y casas de formación". 

La tía de Samuel, Elizabeth Rojas Arango, aseguró que "no es algo que le hayamos indicado ni tampoco nos mantenemos en la Iglesia", sin embargo Samuel va todos los domingos y martes a Misa junto a su abuela, Rosa Eva Arango. 

Elizabeth subrayó que la decisión de subir el video de Samuel a internet no buscó "que se vuelva popular sino porque esto lo emociona a uno". 

Samuel se sabe la oración del Credo de memoria, e incluso realiza su propia homilía. 

Entrevistado por el canal de televisión colombiano RCN, el pequeño Samuel aseguró que él quiere ser sacerdote cuando sea grande. 

Para el Padre Daniel Monsalve, al ver a Samuel "muchos quedarán en el asombro y podrán no pasar de más de un ‘Me gusta’ o ‘Compartir’, sin embargo, seguirá siendo Dios el que siga hablando a la humanidad desde la nobleza y humildad de sus más pequeños hijos, los predilectos del Reino de los cielos". 

El sacerdote también remarcó el rol de los padres y familiares en la recta educación de los niños. 

"Los padres y todos cuantos están al cuidado de los niños seguirán cumpliendo ese papel tan fundamental de ser testimonio y estímulo", aseguró.







 ACI/EWTN

domingo, 5 de mayo de 2013

MARAVILLOSA HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO DEDICADA AL "DÍA DE LA MADRE"

















Texto completo de la homilía del Papa 

Agradezco a Uds. que hoy han venido a rezar a la Virgen, a la Madre, a la "Salus Populi Romani" 

Esta tarde estamos aquí ante María. Hemos rezado bajo su guía maternal para que nos conduzca a estar cada vez más unidos a su Hijo Jesús, le hemos traído nuestras alegrías y nuestros sufrimientos, nuestras esperanzas y nuestras dificultades, la hemos invocado con la bella advocación de "Salus Populi Romani", pidiendo para todos nosotros, para Roma y para el mundo que nos done la salud. Sí, porque María nos da la salud, es nuestra salud. 

Jesucristo, con su Pasión, Muerte y Resurrección, nos trae la salvación, nos dona la gracia y la alegría de ser hijos de Dios, de llamarlo en verdad con el nombre de Padre. María es madre y una madre se preocupa sobre todo por la salud de sus hijos, sabe cuidarla siempre con amor grande y tierno. La Virgen custodia nuestra salud. ¿Qué quiere decir esto? Pienso sobre todo en tres aspectos: nos ayuda a crecer, a afrontar la vida, a ser libres. 

1. Una mamá ayuda a los hijos a crecer y quiere que crezcan bien, por ello los educa a no ceder a la pereza - que también se deriva de un cierto bienestar – a no conformarse con una vida cómoda que se contenta sólo con tener algunas cosas. La mamá cuida a los hijos para que crezcan más y más, crezcan fuertes, capaces de asumir responsabilidades, de asumir compromisos en la vida, de tender hacia grandes ideales. El Evangelio de san Lucas dice que, en la familia de Nazaret, Jesús " iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él " (Lc 2, 40). La Virgen hace precisamente esto con nosotros, nos ayuda a crecer humanamente y en la fe, a ser fuertes y a no ceder a la tentación de ser hombres y cristianos de una manera superficial, sino a vivir con responsabilidad, a tender cada vez más hacia lo alto. 

2. Una mamá además piensa en la salud de sus hijos, educándolos también a afrontar las dificultades de la vida. No se educa, no se cuida la salud evitando los problemas, como si la vida fuera una autopista sin obstáculos. La mamá ayuda a los hijos a mirar con realismo los problemas de la vida y a no perderse en ellos, sino a afrontarlos con valentía, a no ser débiles, y saberlos superar, en un sano equilibrio que una madre "siente" entre las áreas de seguridad y las zonas de riesgo. Y esto una madre sabe hacerlo. Lleva al hijo no siempre sobre el camino seguro, porque de esta manera no puede crecer. Pero tampoco solamente sobre el riesgo, porque es peligroso. Una madre sabe equilibrar estas cosas. Una vida sin retos no existe y un chico o una chica que no sepa afrontarlos poniéndose en juego ¡no tiene columna vertebral! Recordemos la parábola del buen samaritano: Jesús no propone la conducta del sacerdote y del levita, que evitan socorrer al hombre que había caído en manos de ladrones, sino el samaritano que ve la situación de ese hombre y la afronta de una manera concreta. María ha vivido muchos momentos no fáciles en su vida, desde el nacimiento de Jesús, cuando para ellos "no había lugar para ellos en el albergue" (Lc 2, 7), hasta el Calvario (cfr. Jn 19, 25). Y como una buena madre está cerca de nosotros, para que nunca perdamos el valor ante las adversidades de la vida, ante nuestra debilidad, ante nuestros pecados: nos da fuerza, nos muestra el camino de su Hijo. Jesús en la cruz le dice a María, indicando a Juan: "¡Mujer, aquí tienes a tu hijo!" y a Juan: "Aquí tienes a tu madre"(cfr. Jn 19, 26-27). En este discípulo todos estamos representados: el Señor nos confía en las manos llenas de amor y de ternura de la Madre, para que sintamos que nos sostiene al afrontar y vencer las dificultades de nuestro camino humano y cristiano. No tener miedo de las dificultades. Afrontarlas con la ayuda de la madre 

3. Un último aspecto: una buena mamá no sólo acompaña a los niños en el crecimiento, sin evitar los problemas, los desafíos de la vida, una buena mamá ayuda también a tomar las decisiones definitivas con libertad. Esto no es fácil. Pero una madre sabe hacerlo, en este momento en que reina la filosofía de lo provisorio. Pero, ¿qué significa libertad? Por cierto, no es hacer todo lo que uno quiere, dejarse dominar por las pasiones, pasar de una experiencia a otra sin discernimiento, seguir las modas del momento; libertad no significa, por así decirlo, tirar por la ventana todo lo que no nos gusta. La libertad se nos dona ¡para que sepamos optar por las cosas buenas en la vida! María como buena madre nos educa a ser, como Ella, capaces de tomar decisiones definitivas, con aquella libertad plena con la que respondió "sí" al plan de Dios para su vida (cfr. Lc 1, 38). 

Queridos hermanos y hermanas, ¡qué difícil es, en nuestro tiempo, tomar decisiones definitivas! Nos seduce lo provisorio. Somos víctimas de una tendencia que nos empuja a lo efímero... ¡como si deseáramos permanecer adolescentes para toda la vida! ¡No tengamos miedo de los compromisos definitivos, de los compromisos que involucran y abarcan toda la vida! ¡De esta manera, nuestra vida será fecunda! Y ¡esto es libertad! Tener el coraje de tomar decisiones con grandeza. 

Toda la existencia de María es un himno a la vida, un himno de amor a la vida: ha generado a Jesús en la carne y ha acompañado el nacimiento de la Iglesia en el Calvario y en el Cenáculo. La Salus Populi Romani es la mamá que nos dona la salud en el crecimiento, para afrontar y superar los problemas, en hacernos libres para las opciones definitivas; la mamá que nos enseña a ser fecundos, a estar abiertos a la vida y a ser cada vez más fecundos en el bien, en la alegría, en la esperanza, a no perder jamás la esperanza, a donar vida a los demás, vida física y espiritual. 

Es lo que te pedimos esta tarde, Oh María, Salus Populi Romani, para el pueblo de Roma, para todos nosotros: dónanos la salud que sólo tú puedes donarnos, para ser siempre signos e instrumentos de vida. 











Traducción: Cecilia de Malak, RV

sábado, 4 de mayo de 2013

PROGRAMA TV SOBRE LA TERCERA PROFECÍA DE FÁTIMA

EL PAPA FRANCISCO CONSAGRARÁ SU PONTIFICADO A LA VIRGEN DE FÁTIMA EL 13 DE MAYO



















Como respuesta a la petición presentada por el Papa al Cardenal Patriarca de Lisboa, José Da Cruz Policarpo, para que este consagrase su pontificado a Nuestra Señora de Fátima, los obispos portugueses decidieron que esta consagración se hará el próximo día 13 de mayo. 

En declaraciones a los periodistas, el cardenal José Da Cruz Policarpo reveló que él mismo escribirá la oración de consagración del servicio pastoral del Papa Francisco a Nuestra Señora de Fátima, que será leída al final de la Eucaristía internacional del día 13. 

La peregrinación internacional de mayo, en los 96 años de la primera aparición de Nuestra Señora a los videntes Lucía, Francisco y Jacinta, será presidida por el Arzobispo de Río de Janeiro, D. Orani Tempesta. 

Se recuerda que en el discurso de apertura de la 181ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Portuguesa D. José Policarpo revelará que el Papa Francisco le ha pedido, en dos ocasiones, que consagrase su ministerio petrino a Nuestra Señora de Fátima.





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EL 6 DE MAYO JURAMENTO DE NUEVOS GUARDIAS SUIZOS

VIAJE VIRTUAL PARA CONOCER TIERRA SANTA

jueves, 28 de marzo de 2013

SANTA MISA CRISMAL - IMÁGENES Y HOMILÍA COMPLETA



Este Jueves Santo, el Santo Padre presidiendo en la basílica Vaticana, la concelebración de la Santa Misa Crismal con los Cardenales, Patriarcas, Arzobispos, Obispos y presbíteros, diocesanos y religiosos presentes en Roma 

Texto completo de la homilía del Santo Padre: 

Queridos hermanos y hermanas Celebro con alegría la primera Misa Crismal como Obispo de Roma. Saludo a todos con afecto, especialmente a ustedes, queridos sacerdotes, que hoy recuerdan, como yo, el día de la ordenación. 

Las Lecturas nos hablan de los «Ungidos»: el siervo de Yahvé de Isaías, David y Jesús, nuestro Señor. Los tres tienen en común que la unción que reciben es para ungir al pueblo fiel de Dios al que sirven; su unción es para los pobres, para los cautivos, para los oprimidos... Una imagen muy bella de este «ser para» del santo crisma es la del Salmo: «Es como óleo perfumado sobre la cabeza, que se derrama sobre la barba, la barba de Aarón, hasta la franja de su ornamento» (Sal 133,2). La imagen del óleo que se derrama, que desciende por la barba de Aarón hasta la orla de sus vestidos sagrados, es imagen de la unción sacerdotal que, a través del ungido, llega hasta los confines del universo representado mediante las vestiduras. 

La vestimenta sagrada del sumo sacerdote es rica en simbolismos; uno de ellos, es el de los nombres de los hijos de Israel grabados sobre las piedras de ónix que adornaban las hombreras del efod, del que proviene nuestra casulla actual, seis sobre la piedra del hombro derecho y seis sobre la del hombro izquierdo (cf. Ex 28,6-14). También en el pectoral estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel (cf. Ex 28,21). Esto significa que el sacerdote celebra cargando sobre sus hombros al pueblo que se le ha confiado y llevando sus nombres grabados en el corazón. Al revestirnos con nuestra humilde casulla, puede hacernos bien sentir sobre los hombros y en el corazón el peso y el rostro de nuestro pueblo fiel, de nuestros santos y de nuestros mártires. 

De la belleza de lo litúrgico, que no es puro adorno y gusto por los trapos, sino presencia de la gloria de nuestro Dios resplandeciente en su pueblo vivo y consolado, pasamos a fijarnos en la acción. El óleo precioso que unge la cabeza de Aarón no se queda perfumando su persona sino que se derrama y alcanza «las periferias». El Señor lo dirá claramente: su unción es para los pobres, para los cautivos, para los enfermos, para los que están tristes y solos. La unción no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, ya que se pondría rancio el aceite... y amargo el corazón. 

Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo. Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja como el óleo de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, «las periferias» donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe. Nos lo agradece porque siente que hemos rezado con las cosas de su vida cotidiana, con sus penas y alegrías, con sus angustias y sus esperanzas. Y cuando siente que el perfume del Ungido, de Cristo, llega a través nuestro, se anima a confiarnos todo lo que quieren que le llegue al Señor: «Rece por mí, padre, que tengo este problema...». «Bendígame» y «rece por mí» son la señal de que la unción llegó a la orla del manto, porque vuelve convertida en petición. Cuando estamos en esta relación con Dios y con su Pueblo, y la gracia pasa a través de nosotros, somos sacerdotes, mediadores entre Dios y los hombres. Lo que quiero señalar es que siempre tenemos que reavivar la gracia e intuir en toda petición, a veces inoportunas, a veces puramente materiales, incluso banales – pero lo son sólo en apariencia – el deseo de nuestra gente de ser ungidos con el óleo perfumado, porque sabe que lo tenemos. Intuir y sentir como sintió el Señor la angustia esperanzada de la hemorroisa cuando tocó el borde de su manto. Ese momento de Jesús, metido en medio de la gente que lo rodeaba por todos lados, encarna toda la belleza de Aarón revestido sacerdotalmente y con el óleo que desciende sobre sus vestidos. Es una belleza oculta que resplandece sólo para los ojos llenos de fe de la mujer que padecía derrames de sangre. Los mismos discípulos – futuros sacerdotes – todavía no son capaces de ver, no comprenden: en la «periferia existencial» sólo ven la superficialidad de la multitud que aprieta por todos lados hasta sofocarlo (cf. Lc 8,42). El Señor en cambio siente la fuerza de la unción divina en los bordes de su manto. 

Así hay que salir a experimentar nuestra unción, su poder y su eficacia redentora: en las «periferias» donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones. No es precisamente en autoexperiencias ni en introspecciones reiteradas que vamos a encontrar al Señor: los cursos de autoayuda en la vida pueden ser útiles, pero vivir pasando de un curso a otro, de método en método, lleva a hacernos pelagianos, a minimizar el poder de la gracia que se activa y crece en la medida en que salimos con fe a darnos y a dar el Evangelio a los demás; a dar la poca unción que tengamos a los que no tienen nada de nada. El sacerdote que sale poco de sí, que unge poco – no digo «nada» porque nuestra gente nos roba la unción, gracias a Dios – se pierde lo mejor de nuestro pueblo, eso que es capaz de activar lo más hondo de su corazón presbiteral. El que no sale de sí, en vez de mediador, se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor «ya tienen su paga», y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con «olor a oveja», pastores en medio de su rebaño, y pescadores de hombres. Es verdad que la así llamada crisis de identidad sacerdotal nos amenaza a todos y se suma a una crisis de civilización; pero si sabemos barrenar su ola, podremos meternos mar adentro en nombre del Señor y echar las redes. Es bueno que la realidad misma nos lleve a ir allí donde lo que somos por gracia se muestra claramente como pura gracia, en ese mar del mundo actual donde sólo vale la unción – y no la función – y resultan fecundas las redes echadas únicamente en el nombre de Aquél de quien nos hemos fiado: Jesús. Queridos fieles, acompañen a sus sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios. Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. Que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido. Amén. (RC - RV)
















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martes, 26 de marzo de 2013

EL ÚLTIMO REGALO DE S.S BENEDICTO XVI

















La Sábana Santa de Turín será expuesta al mundo a través de la televisión el Sábado Santo.

La Sábana Santa de Turín, una misteriosa tela que probablemente cubrió el cuerpo de Jesucristo después de su muerte y sobre la cual quedó impresa la figura de un crucificado, será mostrada a través de la televisión el próximo Sábado Santo, 30 de marzo, gracias a un permiso que había concedido Su Santidad Benedicto XVI. El acontecimiento es verdaderamente extraordinario, ya que las últimas imágenes en video de la probable reliquia fueron obtenidas en 1973. 

"Espero que este evento pueda traer un poco de luz y de paz en estos tiempos complejos y dar fuerza y esperanza a muchos pobres, enfermos y personas en dificultad", comentó el Arzobispo de Turín, Mons. Cesare Nosiglia, al comunicar la noticia. "El Sábado Santo es un día de oración silenciosa y meditación sobre la muerte del Señor, pero también es un día de espera alegre de la luz de la Resurrección en la gran celebración de la Pascua". La Sábana Santa, que según los estudios científicos tuvo que haber obtenido su imagen a través de algún tipo de radiación, "es testigo de este doble misterio", afirmó Mons. Nosiglia. "Nos lleva a la oscuridad de la tumba, pero también nos abre el camino para recibir la luz que de ella emergerá en el evento de la Resurrección". 

El hombre retratado en la tela, con todos los signos de tortura de la crucifixión, es para el Arzobispo "no un signo de derrota, sino de victoria, de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio y la violencia, la esperanza sobre la desolación". Como todo parece indicar, es la figura misma de Cristo, "el rostro del Varón de Dolores, que es la cara de cada hombre sobre la tierra; representa su sufrimiento, su muerte, nos habla del amor y de la donación, de la gracia y del perdón". 

La transmisión tendrá una duración aproximada de una hora y hará parte de la emisión de la celebración del Sábado Santo presidida por el Arzobispo Nosiglia. 








Fuente: CNA

domingo, 24 de marzo de 2013

DOMINGO DE RAMOS - HOMILÍA S.S. FRANCISCO






















Texto completo de la homilía del Papa 

1. Jesús entra en Jerusalén. La muchedumbre de los discípulos lo acompañan festivamente, se extienden los mantos ante él, se habla de los prodigios que ha hecho, se eleva un grito de alabanza: «¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto» (Lc 19,38). 

Gentío, fiesta, alabanza, bendición, paz. Se respira un clima de alegría. Jesús ha despertado en el corazón tantas esperanzas, sobre todo entre la gente humilde, simple, pobre, olvidada, esa que no cuenta a los ojos del mundo. Él ha sabido comprender las miserias humanas, ha mostrado el rostro de misericordia de Dios, se ha inclinado para curar el cuerpo y el alma. Éste es Jesús. Éste es su corazón que nos mira a todos nosotros, que mira nuestras enfermedades, nuestros pecados. Es grande el amor de Jesús. Y así entra a Jerusalén con este amor y nos mira a todos . 

Es una bella escena, llena de luz, la luz del amor de Jesús, la de su corazón de alegría, de fiesta. 

Al comienzo de la Misa, también nosotros la hemos repetido. Hemos agitado nuestras palmas. También nosotros hemos acogido al Señor; también nosotros hemos expresado la alegría de acompañarlo, de saber que nos es cercano, presente en nosotros y en medio de nosotros como un amigo, como un hermano, también como rey, es decir, como faro luminoso de nuestra vida. Jesús es Dios, pero se abajó a caminar con nosotros. Es nuestro amigo, nuestro hermano. El que nos ilumina en el camino. Y así hoy lo recibimos. Ésta es la primera palabra que les quisiera decir: ¡alegría! 

No sean nunca hombres, mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo. Nunca se dejen vencer por el desánimo. Nuestra alegría no es algo que nace de tener tantas cosas, sino nace por haber encontrado a una Persona, Jesús, que está en medio de nosotros; de saber que, con él, nunca estamos solos, incluso en los momentos difíciles, aun cuando el camino de la vida tropieza con problemas y obstáculos que parecen insuperables..., y ¡hay tantos! Y en este momento viene el enemigo, viene el diablo, disfrazado de ángel tantas veces e insidiosamente nos dice su palabra ¡No lo escuchen! ¡Sigamos a Jesús!... 

Nosotros acompañamos, seguimos a Jesús, pero sobre todo sabemos que él nos acompaña y nos carga sobre sus hombros: en esto reside nuestra alegría, la esperanza que hemos de llevar en este mundo nuestro. Y por favor no se dejen robar la esperanza! ¡No se dejen robar la esperanza! Aquella que nos da Jesús. 

2. Segunda palabra: ¿Por qué Jesús entra en Jerusalén? O, tal vez mejor, ¿cómo entra Jesús en Jerusalén? La multitud lo aclama como rey. Y él no se opone, no la hace callar (cf. Lc 19,39-40). Pero, ¿qué tipo de rey es Jesús? Mirémoslo: montado en un pollino, no tiene una corte que lo sigue, no está rodeado por un ejército, símbolo de fuerza. Quien lo acoge es gente humilde, sencilla, que tiene el sentido de ver en Jesús algo más: tiene ese sentido de la fe que dice: “éste es el Salvador”. Jesús no entra en la Ciudad Santa para recibir los honores reservados a los reyes de la tierra, a quien tiene poder, a quien domina; entra para ser azotado, insultado y ultrajado, como anuncia Isaías en la Primera Lectura (cf. Is 50,6); entra para recibir una corona de espinas, una caña, un manto de púrpura: su realeza será objeto de burla; entra para subir al Calvario cargando un madero. 

Y, entonces, he aquí la segunda palabra: cruz. Jesús entra en Jerusalén para morir en la cruz. Y es precisamente aquí donde resplandece su ser rey según Dios: ¡su trono regio es el madero de la cruz!. Pienso en lo que Benedicto XVI decía a los cardenales: Ustedes son príncipes, pero de un Rey crucificado. Ese es el trono de Jesús”. Jesús toma sobre sí.... ¿Por qué la Cruz? Porque Jesús toma sobre sí el mal, la suciedad, el pecado del mundo, también el nuestro, y lo lava, lo lava con su sangre, con la misericordia, con el amor de Dios. Miremos a nuestro alrededor: ¡cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, que luego nadie puede llevarse consigo, debe dejarlo. Mi abuelita nos decía a los niños: el sudario no tiene bolsillos ¡Amor al dinero, poder, corrupción, divisiones, crímenes contra la vida humana y contra la creación! Y también – cada uno de nosotros lo sabe y lo conoce - nuestros pecados personales: las faltas de amor y de respeto a Dios, al prójimo y a toda la creación. Jesús en la cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence, lo derrota en su resurrección. Éste es el bien que Jesús nos hace a todos nosotros sobre el trono de la Cruz . La Cruz de Cristo, abrazada con amor, nunca conduce a la tristeza, sino a la alegría, a la alegría de ser salvados y de hacer un poquito de lo que hizo él ese día de su muerte. 

3. Hoy están en esta plaza tantos jóvenes: desde hace 28 años, el Domingo de Ramos es la Jornada de la Juventud. Y esta es la tercera palabra: jóvenes. Queridos jóvenes, los he visto en la procesión, cuando entraban los imagino haciendo fiesta en torno a Jesús, agitando ramos de olivo; los imagino mientras aclaman su nombre y expresan la alegría de estar con él. Ustedes tienen una parte importante en la celebración de la fe. Nos traen la alegría de la fe y nos dicen que tenemos que vivir la fe con un corazón joven, siempre ¡un corazón joven incluso a los setenta, ochenta años! ¡Corazón joven! Con Cristo el corazón nunca envejece. Pero todos sabemos, y ustedes lo saben bien, que el Rey a quien seguimos y nos acompaña es un Rey muy especial: es un Rey que ama hasta la cruz y que nos enseña a servir, a amar. Y ustedes no se avergüenzan de su cruz. Más aún, la abrazan porque han comprendido que la verdadera alegría está en el don de sí mismo, en el don de sí mismos, de salir de sí mismos y que Dios ha triunfado sobre el mal precisamente con el amor. Llevan la cruz peregrina a través de todos los continentes, por las vías del mundo. La llevan respondiendo a la invitación de Jesús: «Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos» (Mt 28,19), que es el tema de la Jornada Mundial de la Juventud de este año. La llevan para decir a todos que, en la cruz, Jesús ha derribado el muro de la enemistad, que separa a los hombres y a los pueblos, y ha traído la reconciliación y la paz. Queridos amigos, también yo me pongo en camino con ustedes, a partir de hoy, sobre las huellas del beato Juan Pablo II y Benedicto XVI. Ahora estamos ya cerca de la próxima etapa de esta gran peregrinación de la cruz de Cristo. Aguardo con alegría el próximo mes de julio, en Río de Janeiro. Les doy cita en aquella gran ciudad de Brasil. Prepárense bien, sobre todo espiritualmente en sus comunidades, para que este encuentro sea un signo de fe para el mundo entero. Los jóvenes deben decir al mundo: “¡Es bueno seguir a Jesús; es bueno caminar con Jesús; es bueno el mensaje de Jesús; es bueno salir de sí mismos, de las periferias del mundo y de la existencia para llevar a Jesús! Tres palabras: alegría, cruz, jóvenes 

Vivamos la alegría de caminar con Jesús, de estar con él, llevando su cruz, con amor, con un espíritu siempre joven. 

Pidamos la intercesión de la Virgen María. Ella nos enseña el gozo del encuentro con Cristo, el amor con el que debemos mirarlo al pie de la cruz, el entusiasmo del corazón joven con el que hemos de seguirlo en esta Semana Santa y durante toda nuestra vida. Amén.












 (CdM, jGO, RC -RV)

jueves, 21 de marzo de 2013

GUÍA DE LA SEMANA SANTA 2013 EN BARCELONA


















Para que planifiquéis vuestras actividades durante la SEMANA SANTA 2013,en el enlace que encontraréis más abajo,os facilitamos una guía de todas las procesiones de las Hermandades pertenecientes al Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Barcelona.



Y para que os vayáis ambientando dejamos un vídeo con la famosa saeta de Joan Manuel Serrat.




Letra:

Dijo una voz popular:
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz. 

Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores.

¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
 a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!



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DOMINGO DE RAMOS EN BARCELONA























El 24 de marzo, a las 12 del mediodía, se iniciará la ceremonia del Domingo de Ramos, en el interior de la Basílica. Bendición de Ramos en el interior y en el exterior de la Basílica (Plaza de la Sagrada Familia). Misa de la Pasión del Señor en el interior de la Basílica. 


Para acceder al interior de la Basílica deberá presentarse la invitación que se podrá recoger en el Seminario Conciliar de Barcelona (Calle de la Diputación, 231) de 10 a 14 h y de 16 a 20 h del 18 al 22 de marzo.




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